tap, tip, tap

en esta casa de 7 paredes sólo se escucha el golpetear de las teclas, mientras el gato duerme

Mes: mayo, 2012

¿Perspectiva?

He publicado un correo que escribí en primer semestre, en un blog que busca recoger los mails fallidos que no envía la gente.  El proyecto me emocionó pensando que es posible la existencia, de alguna forma, para rescatar el género epistolar, pensándolo  como una especie de ventana a las relaciones ‘elaboradamente’ escritas.

Mandé mi mail, porque era el más viejo y enquistado correo viruliento que jamás haya escrito. Lo mandé casi apresuradamente, pensando que aquello me dejaría incólume y hoy al verlo de nuevo (ya que éste había sido enviado hace una semana) me he visto a mi mismo sin reconocerme ¿o no?.

El individuo al que le escribí aquella vez, me lo he seguido cruzando, me ha seguido mirando mal y mi concepto sobre su  persona no ha cambiado mucho y sin embargo, aquello que le escribí revela más de mí de lo que soy capaz de aceptar.

De un tiempo acá

Ya van al menos tres fines de semana sin poder escribir una sola palabra, sin pensar una audaz teoría sobre las cosas ínfimas con las que solía bromear para ejercitar la mente o si quiera con un sueño pendiente que reprimir por no ‘haber como’.

Estos días constan de una rutina bien delimitada con las cosas que debo hacer y las que quiero. Estos días serían el sueño dorado del que me quejé tantas veces en mi vida. Ya aprendí a sobrellevar la casa vacía, la comida por hacer, las compras para uno y las salidas a cine como individuo. El pasado ni siquiera se me presenta y el futuro me resulta tan sólo una palabra.

¿Dónde quedó quien soy?

Y me recuerdo en los salones vacíos de un colegio abandonado mientras caía la noche. Me recuerdo trenzando esperanzas y listas imaginarias de lugares y cosas. Me recuerdo con los dientes apretados con la impotencia de no tener la edad adecuada. ¿Dónde está ese impulso vital? ¿cuándo me dejó de importar todo?

Escribo creyendo que así tomaré el paquete de trabajo pendiente que tengo sobre mi escritorio, aunque falle.