tap, tip, tap

en esta casa de 7 paredes sólo se escucha el golpetear de las teclas, mientras el gato duerme

Mes: abril, 2013

10 días después

Vuelvo a leer las palabras que he escrito al calor de la impertinencia. Hay que escribir me repito como mantra y aún así no me he animado del todo. Me persigue Brueghel el viejo y quisiera hablar de él. ¿Qué falta? y el mantra se sigue reproduciendo. Me lo he encontarado tantas veces esta semana que mi escepticismo no me permite pasar por alto este detalle. ¿Será cuestión de tiempo?. Dos de cuatro películas han sido sobre él y me han recordado a una tercera. ¡Qué párrafo tan forzado! ¡Tan impropio! -¡Como SIEMPRE!- Melancholia de Lars Von Trier inicia con la quema de uno de sus cuadros. Melancolía y desazón que bien podrían describir este laberinto de diálogos incompletos.

Cuando en la mañana vuelvo a ponerme bajo el agua sigo pensando exactamente lo mismo. Hay que escribir cada día. Y cada noche al notar la hora y revisar mi cabeza el barullo de un disco rayado empieza a sonar. 

Hay que empezar, me digo. Como si con aquella frase triste la cosa cambiase. Hay que creer. Pero la formulación del precepto parece aniquilar el sentido.

Hoy por ejemplo salió una frase:

A Claudia, por creer en mi escritura cuando yo no lo hacía

Hay que escribir todos los días

Esta mañana mientras me bañaba me acosaba la imagen de no saber escribir. Escogí para mi vida una profesión que no sé cómo realizar sin las habilidades que requiere. Mi mente labró entonces un plan mecanizado de las palabras. Hay que escribir cada día. Me lo he dicho tantas veces que le he dado de nuevo el descrédito. De nada sirve un buen plan si no se lleva a cabo. Son las 11:30 am y he logrado terminar una página y un libro que había dejado desde el año pasado, así que me animé a seguir con el plan.

En algún momento de mi carrera me llamaron la atención por la manera de escribir. Escribía tan sueltamente como si escribiera en un blog, así que para no caer en la misma mala práctica es necesario establecer criterios. Escribiré cada día sobre lo que he leído, he visto o he reflexionado en clase. Hay que enseñarle a la mente, como si de otra entidad me refiriera, a pensar de manera tal que, un día, pueda escribir un buen párrafo.